Recomendaciones para cambiar una banda
Lo primero que debe hacerse antes de sustituir la banda en V es examinarla; si está desgastada, llena de grietas minúsculas, si tiene pedazos de goma rota, está pelada o dañada de otra manera, necesita ser sustituida lo antes posible. También, si una banda tuvo contacto con aceite o está “esmaltada” (aspecto brillante y duro en las caras de la banda) necesita ser reemplazada; cualquiera de estas dos condiciones puede hacer que la banda se caliente, debilitándola y aumentando el peligro de ruptura.
Sin embargo, un examen visual no es un método muy seguro para determinar la verdadera condición de una banda, ya que existe el desgaste interno que no puede detectarse a simple vista como ocurre con el externo. Todas las bandas se refuerzan con cuerdas, éstas son las que mantienen la elasticidad de la banda y su fuerza. Cuando una banda envejece, la flexión, el calor y la tensión constantes la debilitan.
Eventualmente las bandas llegan a un punto donde pueden sufrir un incidente inesperado. La banda puede verse como nueva en el exterior e internamente estar a punto de romperse debido a que las cuerdas han perdido su fuerza. Otros factores que deben ser considerados al juzgar la condición de una banda en V son el kilometraje y el tiempo de la misma.
Una banda en V que tiene entre tres y cuatro años o entre 64,000 y 80,000 kilómetros se encuentra cerca del final de su vida de servicio; por esta razón se aconseja sustituirla cuando el kilometraje es alto, incluso si todavía parece aceptable.
La banda en V debe ser reemplazada por otra de la misma longitud y anchura que la original. Una banda demasiado larga o demasiado corta puede impedir la tensión apropiada. Una banda demasiado ancha o demasiado estrecha no encajará en la polea acanalada.
Una vez que la banda en V haya sido instalada en las poleas debe ser ajustada siguiendo las recomendaciones del fabricante para su tensión. Después de haber ajustado la tensión, debe inspeccionarse y ajustarse nuevamente (de ser necesario).
En los vehículos con banda de serpentín, la tensión se ajusta generalmente de manera automática con un tensor; es decir, no hay ajuste adicional necesario.
Si el motor “se come” o tuerce las bandas, el problema puede deberse a poleas mal alineadas. La alineación se puede controlar con una regla.