Satisface ampliamente los diversos requerimientos de temperatura de los motores modernos controlados por computadora.
Las costillas en el aislador reducen en forma importante las fugas de corriente que se pudieran generar por corrientes parásitas.
Al contar con un aislador más largo, se propicia la autolimpieza y se evita la generación de residuos de carbón.
El electrodo central está elaborado con una aleación de cromo-níquel, la cual evita que la abertura se haga más grande y ayuda a mantener la calibración por más tiempo.