El material de fricción de las balatas o pastillas de freno, así como los discos, NO deben entrar en contacto con grasas lubricantes, limpiadores o productos de origen mineral, debido a que podrían causar la ineficacia del sistema de frenos. Si se contaminan las balatas con alguno de los productos mencionados, es recomendable la sustitución del material afectado.
Para el cambio de las balatas o pastillas de frenos deben ser empleadas herramientas especiales que no causen daño al material de fricción; de igual forma, el apriete debe ser realizado de acuerdo con las especificaciones del fabricante.
Cualquier fallo en el sistema de frenos identificado durante la instalación de las balatas nuevas debe ser corregido para garantizar el correcto funcionamiento del sistema.
Siempre se debe reemplazar las balatas o pastillas de freno de las dos ruedas de un mismo eje.
Utilice siempre las balatas o pastillas de freno correspondientes al modelo de vehículo específico al que se le esté realizando el servicio.
Las balatas o pastillas de freno que utilice en la reposición siempre deben ser NUEVAS; nunca debe emplear balatas usadas.